¿Y tú, obligarías a tu amorcito a quererte?…

silhouette of man and woman holding hands during sunset

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Yo no quiero obligar a ninguna pareja a quedarse a mi lado, a que me jure ser fiel, a que me de su tiempo y su compañía por compromiso. Quiero que sea su decisión, que me elija a mi en cada situación de su vivir diario, que cada día mantenga un pensamiento para mí.

No quiero ser su tormento de celos o su compañía en ocasiones. Quiero que me quiera mucho, que cada día sea un poquito más o a veces un poquito menos, pero que sea constante en sus sentimientos hacia mí.

Ya sufrí el error de idealizar a las personas por la cantidad de palabras y besos que me daban, pero las caricias se las damos hasta a los perros, incluidas las sobras.

Quiero que en cada error mío exista una solución para evitarlo o mejorarlo y que cada error suyo sea comprendido y superado por mí. Quiero mantener el equilibrio y la libertad sin olvidar la responsabilidad de afecto entre ambas partes. Que mi cambiante mentalidad humana pueda crear, sumar, apoyar y servir, para no humillar ni cegar o sufrir ni hacer sufrir.

Yo sí quiero un amor de verdad, no de mentiras, un amor de empatía; que tengamos paciencia en la escucha, de debilidades que se superan, de conocimiento, obligaciones repartidas y respeto mutuo.

Un amor que pueda construir en mente, alma y de manera tangible la combinación de dos seres que deciden quererse.

Ser un complemento, aprender a vivir con las personas que estaban antes que yo, pero que jamás podrán tener mi lugar, porque siempre en su mente, en sus deseos, en su alma, ya eligió quererme y sin darse cuenta ha comenzado a amarme.

Quiero que te quedes, porque desde hace mucho yo ya caí en cuenta de que te quiero… y muy probablemente, incluso si lo acepto,  puede que ya te amé.

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